5 de julio de 2019

2ª edición corregida DE RERVM NATVRA/ De la Realidad

2ª edición corregida DE RERVM NATVRA / De la Realidad. Edición crítica y versión rítmica de Agustín García Calvo



Fecha 2ª edición: corregida y revisada. Julio de 2019
Fecha 1a edición: Noviembre de 1997
Lucrecio
Edición crítica y versión rítmica de Agustín García Calvo
Español
Lucina. 592 págs.
17x24 cm.
Edición crítica y versión rítmica de Agustín García Calvo. Encuadernado en tela.
...

El texto latino del poema se ofrece con más de 500 innovaciones respecto al de todas las ediciones usuales, correcciones nacidas, a la vez, de una mejor razón de los errores de los manuscritos y de sentido común en el entendimiento de los versos. Con unos 90 versos supositicios se llenan las pérdidas de versos de los manuscritos. Acompaña al texto latino, verso a verso, una versión rítmica en el tipo de verso ya usado para la de la Ilíada. Unos prolegómenos españoles y una praefatio latina dan cuenta del sentido del poema y de la técnica de la edición. Cierra el volumen un índice alfabético de testimonios antiguos, editores modernos, Nombres Propios y términos selectos del poema.
Esta segunda edición revisada por AGC, ha sido completada y corregida por los amigos filólogos de la Tertulia del Ateneo de Madrid:
Ricardo Dorado Puntch, Emilio García Ruiz, Ana Leal Valladares, Virginia López Graña y José María Requejo Prieto.


6 de mayo de 2019

Más de Agustín García Calvo

Natalia Sánchez | 05.05.2019 



El pensador Agustín García Calvo nos dejó hace casi siete años, pero su legado intelectual sigue muy vivo y ampliándose de la mano de la editorial Lucina que ahora gestiona su familia.

Durante este tiempo la modesta firma ha dado luz a materiales del filósofo tres veces Premio Nacional, en concreto ha publicado dos poemarios, dos recopilaciones de artículos y con el apoyo de los filólogos de la tertulia del Ateneo de Madrid, sacaron al mercado un volumen titulado "Parménides" en colaboración con Luis Andrés Bredlow. Ahora le llega el turno a "Desnacer", un texto que el traductor escribió entre 2007 y 2008, "un relato en diálogo" en el que un personaje va evolucionando "hacia la desaparición y el desnacimiento, un término que Agustín que utilizaba para al hablar de irse desprendiendo de ideas y de conocimiento o incluso las mentiras del mundo", describe su hija, Sabela García. En este escrito el personaje central, que aparece sin nombre, es femenino y a través de los parlamentos con los personajes que se va encontrando en su camino, entre los que figura personajes de los clásicos de la literatura griega como Casandra o Elena de Troya o personajes de la memoria de Agustín García Calvo, se torna "poco a poco menos personaje y más cosa".

Lucina apuesta por editarlo al tratarse de uno de los textos que dejó García Calvo "totalmente terminado" e incluso, con la meticulosidad que le caracterizaba, "había escrito algunas recomendaciones para su publicación", como maquetar con una columna central o utilizar distintas tipologías de letra para distinguir los encuentros, que se ha respetado.

De este nuevo libro la firma editorial, que creara el propio Premio Nacional de Ensayo, de Traducción y Literatura Dramática, ha editado 1.500 unidades que están disponibles en varias librerías locales, entre ellas Semuret u Octubre. A mayores "Desnacer" contará con una presentación en la Biblioteca Pública del Estado a finales del mes de mayo, en concreto el día 30, que consistirá en una lectura dramatizada a cargo de integrantes de Contra Tiempo Teatro.... Seguir leyendo en La Opinión de Zamora

17 de marzo de 2019

"Agustín García Calvo sigue despotricando"

REPORTAJE
Una visita al monumental archivo del latinista y filósofo, en proceso de ordenación en su casa de Zamora. Un libro póstumo y una obra de teatro recuperan su contestataria figura





Zamora 17 MAR 2019

“Agustín se pasaba el día escribiendo. Nosotros le fisgábamos en la máquina para ver en qué andaba. Cuando daba algo por terminado lo metía en una carpeta y lo dejaba en esa estantería”, cuenta Sabela García Ballestero, hija de Agustín García Calvo, en una luminosa habitación de la casa familiar de Zamora. La estantería de la que habla está ahora ocupada por enciclopedias, pero cuando murió su padre —en 2012, con 86 años— encontraron allí varias carpetas con inéditos. Entre ellos estaba el original de Desnacer, un relato de 170 páginas narrado por una voz femenina anónima que realiza un viaje hacia atrás en el tiempo para ir convirtiéndose en un ser “más niño, más fresco, menos cargado de saberes”.
El libro es un alarde de construcción que resume bien el pensamiento de su autor: la crítica a una realidad formateada por el dinero; la aversión a sacrificar el presente en el altar del futuro. “Cualquier cosa es posible mientras no se le empiezan a poner nombres”, escribe en Desnacer. “Todos los días os cambian la vida por futuro”, decía megáfono en mano a los jóvenes reunidos en la Puerta del Sol durante el 15-M. “Os dicen que tenéis mucho futuro. Para el poder futuro significa muerte”... Seguir leyendo

25 de febrero de 2019

Novedad editorial: Desnacer

Con la alegría de poder seguir acercando a la gente las voces de Agustín, éstas palabras que tanto nos llenan y acompañan (las cosas  que nos hablan en este caso), presentamos ahora este relato en forma de diálogo, conmovedor y trágico hacia la perdición o desnacimiento, que dejó sin título, pero que hemos llamado Desnacer, por una parte por la deducción que puede hacerse de la lectura, y por otra, por el uso que Agustín hacía a menudo del término en alguno de sus escritos, y que nos parecía ajustarse en este caso.
     El escrito es de los primeros que hemos trascrito después de su muerte junto al Sermón de dejar de ser y Yo misma, y que dejó preparado para su posible edición con algunas indicaciones que hemos dejado al principio del libro, como podrá observar el lector al abrirlo. Así que esto nos seguirá animando a husmear en las innumerables carpetas y escritos, que seguimos ordenando y trascribiendo, y siempre gratificantes y sabrosos.
    Esperando que llegue a buenos oídos, ahí lo lanzamos. 


«— A la mano los tienes cuantos haya: ya estás libre: ya lo has dejado aquí mi peso, y ahora ya eres yo: el que ve, según pasa, lo que hay y lo que se esconde, el que a las cosas o a la gente les pregunta, y el que oye lo que responden, y el que les cuente a los demás las aventuras de su desvarío ¡En marcha, ea!»
Fecha 1ª edición: 25 de Febrero de 2019
Agustín García Calvo
Español
Lucina 176 págs.
17x24 cm.
Rústica
ISBN: 978-84-85708-92-5 

15 de febrero de 2019

Domingo 17 de Febrero de 2019 12:30 h Ateneo de Madrid






FEBRERO 24, 2019
La romancera Victoria Gullón visita el colegio

"Teníamos una contada en la Cuarta Pared y yo estaba preparando el romance de Gerineldo. Por poco no lo cuento porque era un público especial, la mayoría universitarios o gente que iba mucho a la Cuarta. Yo iba aterrada porque pensaba “¿a quien le puede importar lo que pasó entre una infanta y un paje en el siglo VIII?” Yo me acordaba de trozos que nos cantaba mi abuela. Ella me dejó mucha esencia y poco texto, que digo yo, porque me acordaba de partes pero no del romance entero. Así que tuve que empezar a ver cómo se cantaba el Gerineldo y cómo era el Gerineldo en Zamora. ¡Qué suerte todas esas personas que han recogido los romances, retahílas, historias, canciones o refranes contados de viva voz y los publica en libros! Si no, no sé qué habría hecho yo. Entonces, lo encontré en unos fascículos que había publicado La Opinión de Zamora sobre temas tradicionales y romances y que yo había encuadernado. Pero no me gustaba cómo terminaba, era tajante y a mí no me cuadraba. Pues pensé “lo arreglo” y entonces llegó a mis manos el Ramo de romances y baladas de Agustín García Calvo y dije “esto es magnífico”. Entonces hice un apaño con parte del que yo tenía de La Opinión de Zamora y el recogido por él. Pienso que me salió redondo, con ese final de cantar de ciego. Empecé a ver que quedaba bien, a sentirme yo a gusto y que no me equivocaba porque, claro, era la primera cosa que yo me aprendía de memoria. Ten en cuenta que yo había hecho el taller con Magdalena Labarga. Y ahí no había nada de memoria, todo era contar anécdotas o cuentos. Y luego fue cuando Ana Herreros dijo que lo mío eran los romances, “¿¿¿qué???” dije yo, si además yo los detestaba por aquello de la Sección Femenina que nos lo hacía aprender de memoria. Yo tenía una sensación del romancero como algo muy de “memorieta”, de tener que aprenderlo como algo obligatorio. Se me había quedado la imagen última de mis doce, trece, catorce años y no la anterior, de cuando mi abuela lo cantaba o yo lo cantaba en la calle jugando o saltando a la comba, de cuando formaba parte de la vida cotidiana. Y me podía más la sensación aquella de tener que aprenderlo de memoria a la anterior, que era más florida, más hermosa, fíjate. Y a la gente le encantó, no me lo podía creer."... Leer entrevista