
No recuerdo dónde me topé con el
artículo de un escritor encumbrado hablando de esto, de aquello… y de todo un
poco. También de los que, a él, más lo habían impresionado. Creo que fue en la
prensa, y que el escritor era…
Lo que tal decía de Cartas de negocios de José
Requejo era como para no dejarlas pasar. Les di el alto hace poco…
cuando vi la portada del librajo, qué linda, me enamoré del asunto, y
pensé, no sé si acierto, en Panero, Leopoldo María… luego, al
leer las cartas, me enamoré, sobre todo, de la portada… aunque no sólo de
ella, que también de algunas y lagunas de las misivas de Requejo,
pero no de todas, más bien de las menos, que las hay que no… de esto que el tono general es, no sé,
como de cuarto o habitación que lleva sin ventilar cuarenta húmedos y viscosos
años y que cuando entras en ella, buff, abafas, de abafar, ojo, como si te asfixiaras… aunque luego
aparece alguna andanada de cuidado, fragante, de las que justifican el viaje y
te llenan los pulmones.

La portada moderna e impactante
pertenece (con pequeñas variaciones) a las dos primeras ediciones… más luego es
diferente… según uno se puede enterar a la vez que investiga el quién
es quién de este
enigma de doble personalidad… que te encuentras con la tercera edición, y
las siguientes, que son menos bonitas... y ahora más en serio, aún: el
autor es... Disponible en: venturitas.blogspot.com.es. 9 Octubre de 2014. (reproducimos la entrada tal cual está en el blog)